Llegué al piso
de Danny. Salí del ascensor y caminé lentamente hasta su habitación. Tenía
pensado dejarle las cosas claras, acabar con todo. Memoricé alguna frase antes
de llamar y respiré hondo. Pero todo se fue al traste cuando un Danny con solo
una toalla me abrió. Intenté articular alguna palabra, pero me era imposible.
Mi cerebro estaba concentrado en no perder ni un detalle de aquel cuerpo.
- Vaya, veo que has visto mi nota – dijo Danny sonriendo y ajustándose la toalla.
- Cállate – fue lo único que pude decir.
Después de
hacerlo, le empujé dentro de la habitación y cerré dando un portazo. Danny se
lo esperaba, así que no opuso resistencia.
Me había quedado dormida. Cuando recordé qué había pasado, cerré los ojos
con fuerza, si lo hacía, igual al abrirlos me encontraría en la cama con Harry.
Pero cuando los abrí, vi a Danny mirando por la ventana.
- Esto no está bien – le dije para que me mirara.
- Esta vez has sido tú la que ha llamado a la puerta, no yo – dijo él con una gran sonrisa.
- Lo sé. Pero Danny, esto no puede seguir así. Cada vez que miro a Harry mi corazón deja de latir. No puedo seguir haciéndole daño – volví a cerrar los ojos.
- Danny – abrí los ojos lentamente y me enfrenté a los suyos.
- Dime.
- ¿Qué sientes por mí? – debí pillarle por sorpresa, porque estuvo durante un minuto abriendo y cerrando la boca. – Vale, no hace falta que digas nada.
Fui a
levantarme, pero Danny me volvió a tumbar y se tumbó encima de mí, pero sin
aplastarme.
- Zoe, eres mi mejor amiga – y me puso un dedo en la boca al ver que iba a protestar. – Deja que termine. Eres mi mejor amiga, pero también siento algo por ti. No sé cómo explicarlo, simplemente sé que tengo la necesidad de tocarte y besarte a todas horas. Y cuando no lo hago, me desespero. ¡Si hasta he empezado a correr por las mañanas! – eso provocó carcajadas por ambas partes.
- ¿Y tu novia? – al oír esa palabra, agachó la cabeza.
- Desde que nos acostamos por primera vez ya no la toco.
- Eso sí que no me lo esperaba – empecé a reírme muy fuerte.
- ¡No te rías! Es la verdad. Zoe, cuando me dijiste que esto tenía que terminar me dejaste vacío. Y cada vez que ella se ponía esos picardías o intentaba seducirme, yo solo podía pensar en ti y, simplemente no podía – se tumbó a mi lado y estuvo durante un rato mirando al techo, sin hablar.
- Danny.
- Que – siguió mirando al techo.
- Yo quiero a Harry – le miré, pero él seguía sin mirarme.
- Lo sé.
- ¿Entonces? – me senté y por fin conseguí que Danny me mirara.
- Zoe, no te engañes, también sientes algo por mí, y hasta que eso no desaparezca, no pienso dejar de intentarlo.
- Pero así nos estamos haciendo daño – una lágrima se me escapó.
- Bueno, yo ya te he dicho que te necesito. Ahora eres tú la que tiene que decidir qué hacer.
Y con esa frase
me levanté de la cama y salí de aquella habitación. No podía ser verdad lo que
me acababa de decir. ¿Danny me había pedido que dejara a Harry? No, esto tenía
que ser una pesadilla. Me metí en el
ascensor y volví a mi habitación. Cuando entré, Harry seguía durmiendo. Me
tumbé a su lado y me acomodé en su pecho. Y con el latido de su corazón me
quedé dormida.
cada capituo me gusta mas eeehhhhhh
ResponderEliminares que son tan monos los dos juntosa...que les comeria a besos!!!
si al final veo que se queda con danny aunque harry sufra...pero bueno..hara bien haajajaj
sube rapidooo!!!
un besazooooooooo <33