Antes de entrar
en la piscina me maldije, era mi fin de semana especial con Harry y me había
acostado con Danny. No podía creerme que me hubiera vuelto a pasar, se supone
que lo habíamos aclarado, que ya no había nada. Tenía que alejarme de él si
quería solucionar esta horrible situación.
Me esperé unos
minutos en el vestuario y cuando respiré hondo entré en la piscina. Harry ya
estaba debajo de unos chorros, relajándose. Me metí con él y me puse a su lado,
no me atreví ni a darle un beso.
- ¿Te ocurre algo? – dijo él sin mirarme.
- La sauna no me ha sentado muy bien – en ese momento tenía ganas de meterme dentro del agua y no salir. Aquella situación se me estaba yendo de las manos.
- ¿Quieres que nos vayamos a la habitación y pedimos algo para comer? – yo asentí y él me cogió una mano.
Nos encontramos
fuera de los vestuarios. Harry me cogió por la cintura y andamos despacio hasta
nuestra habitación. Justo antes de meternos en el ascensor, vi a Danny
mirándonos desde un lado del pasillo. Me asusté mucho y tiré de Harry nada más
abrirse el ascensor. Aquella situación tenía que acabar.
Ya en la habitación
me acomodé en la cama y esperé a que Harry pidiera algo para comer. Después, se
tumbó a mi lado y los dos nos quedamos en silencio. Pero unos minutos más tarde
Harry empezó a hablar.
- Zoe, sé que te pasa algo. Hace unas horas estabas muy feliz e hiperactiva. Ahora pareces un zombi. ¿Qué ha pasado? – se apoyó en un brazo y me miró.
- No me pasa nada. Estar dos horas seguidas en la sauna no me ha sentado muy bien y ahora estoy un poco mareada – gracias a mi don por ocultar ciertas cosas, Harry se quedó satisfecho por mi respuesta.
Estuvimos
comiendo mientras veíamos la televisión, pero casi no hablábamos. Harry se
quedó dormido, el gimnasio lo solía dejar agotado. Yo en cambio no podía
dormir, cerraba los ojos pero una imagen venía una y otra vez a mi cabeza. Miré
a Harry y no pude evitar derramar alguna lágrima. Me estaba convirtiendo en una
persona horrible. Tenía a mi lado a la persona más maravillosa y yo la estaba
cagando. Me levanté y salí al pequeño balcón que teníamos. Hacía bastante frío,
pero necesitaba despejarme. Cuando empecé a no sentir mis dedos, entré y me
senté en una butaca. Pero no estuve mucho tiempo ahí, ya que me dirigí a la
puerta y salí de nuestra habitación. Justo cuando la cerré, vi un trozo de
papel a unos pocos pasos de donde estaba. Lo cogí y reconocí la letra de Danny.
Solo había escrito un número, el de su habitación. Empecé a andar en otra
dirección, no quería volver a verle. Pero justo cuando entré en el ascensor, mi
dedo en vez de apretar al piso de la planta baja, pulsó el piso donde estaba la
habitación de Danny.
¿Qué os está pareciendo la historia? ¿Os gusta? Estoy siendo mala con Harry... Lo sé. ¡Pero alguien debe sufrir! Muahahaha
Para que veáis que soy buena y como este capítulo es muy corto, luego subiré otro.
¿Algún comentario?
Vale.. no se que decir....¡¡¡que me ha encantadoo!!!
ResponderEliminarpero jooo cada día me da mas pena Harry...pero es que danny es tan..dksjfshdgjisdjkgnijgn que nadie se puede resistir..jajaj
a
Me da a mi que en la habitacion no va haber palabras..jajajajaja
Por supuesto que si que me gusta la historia es demasiado perfecta!
Espero que subas rápido porque quiero leer que pasa en esa habitación...
un besazoooo <33