Había pasado una
semana desde la boda de Tom. También había pasado una semana del beso con
Danny. Intentaba olvidarme de ello, pero era imposible. Danny no paraba de
llamarme. Cuando me levantaba, miraba el móvil y veía diez o quince llamadas suyas.
Menos mal que no lo intentó al teléfono de casa, si no, Harry se habría
enterado. Aunque yo no escondía nada, no había hecho nada malo. ¿Por qué me
sentía como si le hubiese sido infiel?
Intenté
mantenerme ocupada, trabajaba, salía con las chicas y estaba con Harry. Se me
daba bastante bien ocultar mis sentimientos, así que nadie se dio cuenta de que
algo no iba bien. Pero llegó el fin de semana y todo se fue al traste, Tom nos
había invitado a su casa para celebrar que llevaba una semana casado. Y todos
estábamos invitados, por lo que tendría que ver a Danny, aunque esperaba que no
sacara el tema delante de todos.
Cuando llegamos
a la casa de Tom ya estaban todos. Salimos al jardín y cogimos un par de
cervezas. Harry se fue a ver qué tal iban las hamburguesas y yo me quedé
hablando con el resto. Danny se encontraba justo enfrente de mí, pero para mi
sorpresa, no me miraba. Me molestó un poco su comportamiento. Vale que yo le
había ignorado toda la semana, pero había sido él el que me había besado, el que
había hecho algo mal. Pero dejé ese tema de lado, me centré en pasármelo bien y
en disfrutar de un día soleado, ya que hacía días que solo veíamos nubes.
Tom nos había
dicho que nos lleváramos el bañador, ya que hacía un día tan bueno. Después de
comer, nos quitamos la ropa y nos metimos sin pensarlo en la piscina. Nos
pasamos varias horas nadando y charlando. Beth y Sam se fueron pronto, tenían
cena con sus novios y tenían que prepararse. Harry y yo nos quedamos un rato
más en la piscina, y el resto se salieron para prepararse para la cena, ya que
alguien tenía que llamar para que nos trajeran las pizzas.
Tom llamó a
Harry para que le ayudara a preparar los mojitos. Hice unos cuantos largos más
y salí de la piscina, empezaba a refrescar. Cuando fui a por la toalla, vi que
no estaba. Alguien se la había llevado. Estuve un buen rato tiritando, hasta
que alguien me puso una toalla por la espalda. Me di la vuelta y vi al hombre
que me había ignorado todo el día.
- Gracias – intenté parecer muy seca.
- ¿Algún día vas a perdonarme? – se había puesto delante de mí y me miraba suplicante.
- ¿Por qué tendría que perdonarte? – intenté ir hacia la casa, pero su cuerpo me lo impedía.
- Porque yo estaba borracho y solo fue un simple beso.
- Bueno, pues ya está, no hay nada más de que hablar – le aparté como pude y me metí en la casa.
Dentro encontré
a Tom y Harry preparando la bebida. Me acerqué a ellos y les robé un vaso que
ya estaba preparado. Necesitaba meterme algo de alcohol en el cuerpo, aunque
esos mojitos nunca llevaban demasiado.
Las pizzas no
tardaron en llegar. Nos sentamos en los sofás y vimos la tele mientras
devorábamos las porciones. Ya no quedaban mojitos, así que me levanté con la
esperanza de que quedara alguna cerveza en la nevera. No me di cuenta de que
alguien me había seguido hasta la cocina. Abrí la nevera y ese alguien me
acarició la espalda.
- Harry, sé que te pongo demasiado en esta postura, pero preferiría esperar a casa – y la risa que escuché no era la suya. - ¿Qué diablos haces?
- Tenías un papel pegado en la espalda, nada más – Danny se había apartado de mí y ahora estaba apoyado en la encimera.
- Danny, ¿a qué juegas? – cerré la nevera y le miré muy seria.
- ¿Yo? A nada – cogió una de las cervezas que llevaba yo en la mano y empezó a beber. - ¿Te molesta mi presencia? ¿Te pone nerviosa?
- No te reconozco Danny. ¡Te recuerdo que tienes novia! – fui hacia él y le di una bofetada. Pero cuando fui a quitar la mano él me la sujetó y eso hizo que estuviéramos muy cerca. – Madura de una vez.
Me solté, cogí
otra cerveza más y salí de la cocina. Danny me pisaba los talones cuando
llegamos al salón. Me senté al lado de Harry y le di una de las cervezas. Danny
estaba en el suelo apoyado en uno de los sofás, primero me había ignorado y
ahora no dejaba de mirarme. Intenté centrarme en la televisión y en la cerveza.
A las tres de la
mañana volvimos a casa. Subimos directamente a la habitación. Harry estaba
cansado pero yo tenía ganas de alargar la noche un poco más. Y como Harry es un
ser humano, no pudo resistirse a la tentación. Pero esa noche fue un desastre,
porque en uno de los momentos de mayor placer, vino la imagen de Danny a mi
mente, y eso lo estropeó todo. Pero no porque no pudiera terminar, si no porque
aumentó mi placer.
¡¡¡Madre mia!!!
ResponderEliminarPero danny a que juega?????? Aunque en realidad me gusta porque asi le da vidilla al fic... Hahahaha
Cada vez que lo pienso y eso..me da mucha pena Harry..jooooo no se merece eso... :(
Me he quedado helada con la ultima parte...como que cuando esta copulando con Junes se le viene la cabeza Jones????? O.O
Me temo lo peor jajajjajajjaja
Me encanta el capitulo y el fic eehhh me gustaaa como escribes ds demasiado fkdjdofdjfoptjgf
Espero que subas rapido que quiero leer el siguiente eeehhhhh un besazooooo
Pd: se que los comentarios no son muy buenos..pero espero que los proximos seran mejores. I promise.
coñe
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